Mermelada de fresa con semillas de chia

Mermelada de fresa con semillas de chia

Siempre me ha gustado mucho la mermelada, para untarla en una tostada o para acompañar un bol de avena, y como suelen ser veganas las mermeladas, no constaban en mi lista de alimentos a veganizar (¡hola hamburguesa que no se desintegre al primer muerdo! Esa va por ti). En fin, un día mi madre me trajo un bote de mermelada de albaricoque y me picó la curiosidad probar también a hacerla. Acudí a Google – obvio – y cuando vi la cantidad de azúcar que pedían todas las recetas, pues allí murieron mis ganas de cocinar mermelada. Con deciros que una receta tradicional pide 440 gramos de azúcar blanco por cada 500 gramos de fresas (!!!), mientras que la receta que encontraréis a continuación basta con 2 cucharadas (30 gramos) de sirope de agave por la misma cantidad de fresas. Pura locura.
Cuando me encontré con el concepto de hacer mermelada con semillas de chía, ¿os cuento la verdad? Pensaba que no sabría igual. Pues estoy aquí para deciros que sabe igual o mejor que la original; destaca el delicioso sabor natural de la fresa, pero lo que es más: estamos dándole al cuerpo una bomba de nutrientes.
¿Sabías que en un estudio del 2014 encontraron que las semillas de chía eran una de las fuentes más altas del mundo en antioxidantes? Vaya pregunta más larga. Pues es cierto. Además son super altas en fibra, proteína, calcio, magnesio, hierro y omega-3. Ah, y no terminé: son muy altas también en vitaminas B y zinc.
La chía es una semilla comestible de la familia de la menta que crece en abundancia en el sur de México y en Guatemala. Mientras redactaba este artículo y hacía un poco de investigación, encontré otras curiosidades que quería compartir con vosotros: la existencia de estas semillas se remonta al 3500 antes de Cristo y eran usados por los soldados y los mensajeros mayas y aztecas quienes llevaban una pequeña bolsa encima para ir reponiendo energía en largas travesías. Fascinante, ¿no?

Ingredientes

: 500 gramos de fresas, cortadas a trozos
: 30 gramos sirope de agave (un poco menos de 3 cucharadas soperas)
: 20 gramos semillas de chia (dos cucharadas soperas)
: chorrito extracto de vainilla


Preparación
Calentar las fresas y el sirope de agave a fuego alto hasta que hiervan.
Bajar el fuego y cocer 5 minutos más.
Usar un tenedor o un pasa purés para machacar las fresas, dejando algunos trozos enteros para dar textura, al igual que en mermeladas tradicionales.
Añadir las semillas de chia y remover a menudo hasta obtener la consistencia deseada – unos 10 minutos (aunque parezca más líquido que una mermelada tradicional, no os preocupéis: a nivel que se vaya enfriando, se irá espesando).
Apagar el fuego y agregar la vainilla.
Poner en un frasco de vidrio (yo uso botes reciclados de legumbres). Aguanta hasta dos semanas en la nevera.

¡A disfrutar!

Fuente: saludvegana.com

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